Las hojas ausentes de nuestro árbol

No están. No figuran. No aparecen sus nombres ni sus caras en nuestros árboles genealógicos. Y eso que han sido testigos de nuestros sufrimientos, guardianes de nuestros secretos y tierra firme en momentos de zozobra y desasosiego. No tenemos sangre en común a pesar de haber compartido madrugadas, silencios, duelos y sonrisas. Siempre han estado […]

A menudo los hijos se nos parecen…

«A menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción; ésos que se menean con nuestros gestos, echando mano a cuanto hay a su alrededor. … Esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par… sin respeto al horario ni a las costumbres y a los […]