Hijos de la adversidad

Unos llantos débiles y entrecortados debieron turbar la duermevela de Gracia y Manuel en aquel segundo sábado de septiembre de 1810. Fueron aquellas unas noches inquietas por el asedio del francés. Los gemidos infantiles procedían de la ventana. «Vaig a vore què és…» le susurró Manuel a su esposa, aunque ambos sabían de sobra el […]