El segundo de la genealogía es pedir.

Suéltate el pelo y pide

Pide por esa boca. No te avergüences, no tengas pudor alguno. Pide. Golpea la ventanilla o la puerta entreabierta del archivo o del Registro Civil. Toca el timbre y pide. Porque en su mano está darte y tú tienes los brazos abiertos para recibir. Que no te vengan con monsergas. La razón está de tu […]